El loco que ronca
El frío se metía adentro de mis huesos
aquel invierno
Como gusanos de hielo
"como debe sentirse el aliento de la muerte
en la nuca del que no quiere morir"
(Pensaba)
El frío me obliga a cerrar los ojos
mientras camino
y a transportarme lejos,
de aquel frío
y de aquél loco
que ronca al costado de la vereda.
Siempre en el mismo lugar,
todas las noches
volver de trabajar
y someter mis oídos
a esa orquesta de flema
a esa ópera humana
a ese barítono
atragantado
de miseria.
El loco que ronca.
Seguramente nació de un eructo de la tierra
y vive
sin esperar nada
y sin desesperar
nunca.
Una crisálida de mantas hediondas y deshechas
una muda protesta
a la vida que le tocó en suerte.
(O no).
Eso sólo lo pueden saber él
y el Dios al que le reza.
El loco que ronca.
A quien nunca vi despierto.
(¿O si?)
Tal vez el loco que ronca de día es
abogado
o taxista
o poeta
o un ángel.
Pero eso sólo lo pueden saber él
y el Dios al que le reza.
Me gustaría saber
cuántas personas lo miran sin sentir
ni asco,
ni piedad
Ni siquiera un poco de esta cruda
curiosidad.
Me gustaría saber
si algún día este poema va a llegar a sus oídos
y dado el caso
me gustaría saber
si se reconocerá a si mismo
como el loco que ronca.
A veces hasta pienso que está ahí
por una razón.
Tal vez para indicarme el camino
a mi
que el frío me obliga a cerrar los ojos.
"Suena un poco egocéntrico"
(pensaba)
Pero a los 20 años
el universo entero conspira
para que uno se sienta el centro
del universo entero.
Y el loco que ronca está ahí
en ese mismo lugar
todos los inviernos
y desaparece en verano
(porque no tengo la necesidad de cerrar los ojos
si no hace frío).
Tal vez en verano duerme cerca del mar
y sueña que se lo lleva la marea
al mundo que dibuja
todas las noches
atrás de sus párpados.
Pero tampoco el mar lo acepta
" y se despierta lleno de moluscos, y nidos de gaviota"
Pero eso solo lo pueden saber él
y el mar.
Unas cuadras más
y empiezo a escuchar
el río en su garganta
siento el olor
a pétalos podridos
y con los ojos
aun cerrados
sonrío.
Porque el loco que ronca
me avisa entre sueños
que estoy
cada vez
más
cerca
de
casa.
21/10/08
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